En todas parte por falta de comunicación, por mala interpretación de la información o hasta por causa del estrés constantemente se generan conflictos, sin embargo lo importante es que después de su detección no se debe formar parte de algún bando o mostrar preferencia por alguno de ellos, lo ideal es encontrar la forma de crear las condiciones que alienten una confrontación constructiva y vivificante del conflicto; es decir, poder apoyar a los colaboradores para que resuelvan inicialmente ellos mismos el conflicto antes de intentar intervenir.
Si después de que se alienta a las partes en disputa a resolver el problema o negociar la solución se nota que no llegan a acuerdo alguno, es momento de intervenir, de igual manera sin tendencia de apoyo a alguna parte en especial.
El manejo de conflictos se considera, por especialistas del “management”, entre las habilidades principales que debe tener un directivo, en cualquier nivel que trabaje.
Fisher, uno de los especialistas más conocidos en el tema de negociaciones dice: “...el conflicto de intereses en una industria en crecimiento. Todas las personas quieren participar en decisiones sobre problemas que les afectan; pero cada vez menos personas están dispuestas a aceptar decisiones dictadas por otros...”.
En los textos sobre “Administración”, o “Comportamiento organizacional” se identifican tres tipos de conflictos: los intrapersonales, que surgen como consecuencia de insatisfacciones y contradicciones “dentro” de las personas; interpersonales, que surgen de enfrentamientos de intereses, valores, normas, deficiente comunicación, entre las personas. Finalmente, los conflictos laborales, u organizacionales, que surgen de problemas vinculados con el trabajo, y las relaciones que se establecen en este, entre individuos, grupos, departamentos, etc.
Si después de que se alienta a las partes en disputa a resolver el problema o negociar la solución se nota que no llegan a acuerdo alguno, es momento de intervenir, de igual manera sin tendencia de apoyo a alguna parte en especial.
El manejo de conflictos se considera, por especialistas del “management”, entre las habilidades principales que debe tener un directivo, en cualquier nivel que trabaje.
Fisher, uno de los especialistas más conocidos en el tema de negociaciones dice: “...el conflicto de intereses en una industria en crecimiento. Todas las personas quieren participar en decisiones sobre problemas que les afectan; pero cada vez menos personas están dispuestas a aceptar decisiones dictadas por otros...”.
En los textos sobre “Administración”, o “Comportamiento organizacional” se identifican tres tipos de conflictos: los intrapersonales, que surgen como consecuencia de insatisfacciones y contradicciones “dentro” de las personas; interpersonales, que surgen de enfrentamientos de intereses, valores, normas, deficiente comunicación, entre las personas. Finalmente, los conflictos laborales, u organizacionales, que surgen de problemas vinculados con el trabajo, y las relaciones que se establecen en este, entre individuos, grupos, departamentos, etc.

Fuente de consulta: http://www.gestiopolis.com/canales7/rrhh/manejo-de-conflictos-para-una-direccion-efectiva.htm

No hay comentarios:
Publicar un comentario